La I Semana Oncológica para Pacientes, organizada por la Sección de Oncología Médica de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao (BMZA/ACMB) y celebrada en Bilbao en la sede del Colegio de Médicos de Bizkaia, ha centrado su primera jornada en la sexualidad masculina y femenina en los pacientes con cáncer. También se ha ocupado de analizar los bulos de la quimioterapia y la fertilidad después del cáncer.
El doctor José Gregorio Pereira, urólogo en la Clínica IMQ Zorrotzaurre, director de la Unidad de Cirugía Laparoscópica Robótica de dicha clínica y presidente de la Sección de Urología de la ACMB, ofreció al público asistente su visión sobre la sexualidad en pacientes oncológicos desde la perspectiva masculina.
«Cuando los varones recibimos el diagnóstico de un cáncer, siendo el más frecuente en nuestro caso el cáncer de próstata, nada nos evita el impacto psicológico, familiar y social inicial, donde nos resulta difícilmente comprensible tener “algo malo” si no tenemos síntomas de ningún tipo. Por si fuese poco, en ocasiones coincide próximo a la edad de jubilación, cuando estamos haciendo muchos planes, y éstos se ven amenazados», contextualizó el urólogo.
El experto recordó que gracias a los “chequeos” con la determinación de los niveles del antígeno prostático específico (PSA) en sangre y los avances en el diagnóstico por imagen de la resonancia multi-paramétrica y los micro-ultrasonidos, «entre el 80 y el 90% de estos cánceres se diagnostican en estadios muy precoces donde la curación es posible».
El Dr. Pereira comentó que a pesar del refinamiento en la cirugía robótica y la radioterapia más precisa y fraccionada, disponiendo de más precisión y oportunidades de preservar las estructuras anatómicas nerviosas y vasculares implicadas en la continencia urinaria y función eréctil, «no podemos garantizar en el 100% de los casos que la erección y con ello la función sexual puedan sufrir un deterioro».
«Es cierto que puede parecer frívolo, ante la amenaza vital de un cáncer, pensar en la función sexual, quedando ésta relegada en las prioridades que son la supervivencia y el pronóstico. Pero profesionales y pacientes debemos debatir con serenidad este aspecto de la salud que es un pilar básico del bienestar, una vez superada la enfermedad», añadió.
Abanico terapéutico
El urólogo de la Clínica IMQ Zorrotzaurre y presidente de sección de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao hizo un repaso del abanico terapéutico al alcance de los profesionales: «disponemos de tratamientos como fármacos orales, intra-uretrales, dispositivos de vacío y ondas de choque, que pueden formar parte de una primera etapa de tratamiento precoz de la rehabilitación eréctil; reservando las inyecciones intra-cavernosas o combinando estos tratamientos en manos de profesionales cualificados, cuando es necesario. También mantenemos la opción del implante de una prótesis de pene, cuando todo lo anterior fracasa», declaró.
Importancia de la comunicación entre el médico y el paciente
El Dr. José Gregorio Pereira finalizó afirmando que «cáncer y sexualidad no se excluyen mutuamente. Lo mismo que recomendamos hábitos higiénico-dietéticos, ejercicio físico, evitar el tabaco y alcohol, y modificar fármacos en pacientes oncológicos, debemos afrontar con serenidad, confianza y respeto la vida sexual. Debe existir comunicación y confianza».
En la misma línea se pronunció la Dra. Eskerne Bello, ginecóloga adjunta en el Hospital Universitario Galdakao-Usansolo, quien trató el tema de la sexualidad en las pacientes oncológicas. «La sexualidad es parte del ser humano y el cáncer existe; por ello, tenemos que conseguir hablar de la combinación de ambos con naturalidad y darle la importancia que tiene. Es fundamental preguntar sobre ello a nuestras pacientes y que ellas se sientan cómodas a la hora de poder plantearnos sus problemas en este ámbito. Tened confianza y preguntadnos», recalcó.
Bulos de la quimioterapia
La Dra. Josefa Ferreiro Quintana, jefa de servicio de Oncología Médica de la Organización Sanitaria Integrada Barrualde-Galdakao, presidenta de sección de Oncología Médica de la Academia y promotora de esta iniciativa, reflexionó en su ponencia sobre los bulos de la quimioterapia. «Hablar de dudas, miedos o bulos no nos debilita. Nos protege. Informarse con fuentes fiables y preguntar sin miedo es parte del tratamiento. De hecho, no hay preguntas incómodas. Lo incómodo es quedarse con ellas dentro. Los pacientes tienen derecho a que les escuchemos, incluso en lo que no se ve», dijo.
La Dra. Ferreiro hizo hincapié en que los pacientes «no están solos» y que son muchos los profesionales que trabajan diariamente para acompañar más allá de la quimioterapia y los análisis. «El cáncer afecta muchas áreas de la vida, y todas merecen cuidado. Y la información es salud. Pero la confianza, la empatía y el respeto también lo son», declaró, dando las gracias a los pacientes «por compartir, por preguntar y por confiar».
Según afirmó la oncóloga: «el cáncer cambia las cosas, pero no define quiénes somos. La vida sigue. Y sigue valiendo la pena ser vivida, sentida y disfrutada».
Fertilidad después del cáncer
La Dra. Begoña Prieto, ginecóloga en la Unidad de Reproducción Humana del Hospital Universitario Cruces y especialista en la Clínica IVIRMA Bilbao, así como profesora asociada de la Universidad del País Vasco, habló sobre la fertilidad después del cáncer. «Cuando aparece el cáncer, paraliza la vida por un tiempo. Son momentos duros, que asustan. La quimioterapia y la radioterapia ayudan a curar, pero a veces pueden afectar a la posibilidad de tener hijos. La preservación ovocitaria o seminal puede ayudar a conseguir un sueño. Desde la unidad de reproducción ayudamos a conseguirlo», concluyó.
