La Academia de Ciencias Médicas de Bilbao y el Colegio Oficial de Físicos celebraron ayer en Bilbao la II Jornada Científica Divulgativa sobre el Gas Radón: Medición y riesgos en la salud, un encuentro dirigido a todos los públicos que reunió a profesionales de la física, la medicina, la salud ambiental y la divulgación científica para analizar un riesgo invisible, pero medible, prevenible y remediable.
La jornada, organizada por la Sección de Salud y Medioambiente de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao y el Colegio Oficial de Físicos, tuvo lugar en el Colegio de Médicos de Bizkaia y pudo seguirse también por videoconferencia. El encuentro fue moderado por Eva Caballero Domínguez, periodista de EITB y directora del programa de cultura científica La mecánica del caracol.
Durante la sesión, se recordó que el radón-222 es un gas radiactivo natural procedente de la desintegración del uranio-238. Aunque al aire libre no suele alcanzar concentraciones elevadas, puede acumularse en viviendas, sótanos, centros de trabajo y otros espacios cerrados, especialmente en zonas con suelos permeables o con presencia de radio-226. Su exposición prolongada está considerada la segunda causa de cáncer de pulmón después del tabaco.
El encuentro permitió trasladar a la ciudadanía una idea fundamental: el radón es un riesgo real, pero también es un riesgo que puede conocerse, medirse y reducirse mediante actuaciones adecuadas. Bilbao acogió así una cita orientada a acercar la ciencia al territorio y a reforzar el compromiso de físicos y médicos con la protección de la salud pública.
Programa
El presidente de la Sección de Salud y Medioambiente de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, el Dr. Javier Garaizar Candina, abrió la jornada recordando que el encuentro respondía a la vocación histórica de la Academia de abordar los problemas emergentes de salud pública desde una mirada científica y social. «Nos reunimos fieles a los principios fundacionales de la Academia para tratar un asunto emergente de salud ambiental: el gas radón», señaló.
Garaizar subrayó que el radón «tiende a acumularse en las viviendas y puede dar lugar a concentraciones elevadas», por lo que consideró fundamental «facilitar información clave para entender mejor este problema de salud».
Física y medicina para “iluminar lo invisible”
La primera ponencia corrió a cargo del profesor Fernando Plazaola Muguruza, catedrático de Física y decano de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad del País Vasco, quien centró su intervención en la relación entre física y medicina bajo el título ‘Física y Medicina: Iluminando lo invisible’.
Plazaola explicó que, aunque ambas disciplinas puedan parecer alejadas, comparten una misma finalidad: «descifrar lo desconocido para sanar». En su intervención repasó el papel de la física en avances decisivos para la medicina moderna, desde la imagen médica —como el TAC o la resonancia magnética— hasta las técnicas de medicina nuclear que emplean radiaciones ionizantes.
Así, recordó que varios científicos formados en Física recibieron el Premio Nobel de Fisiología o Medicina por contribuciones decisivas para comprender la vida y mejorar el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades, como Max Delbrück, por sus estudios sobre virus bacteriófagos; Francis Crick y Maurice Wilkins, por el descubrimiento de la estructura del ADN; Allan Cormack, por el desarrollo de la tomografía computarizada; o Peter Mansfield, por sus aportaciones a la resonancia magnética. Estos ejemplos sirvieron para subrayar que los físicos han desempeñado un papel esencial en la medicina moderna, aportando métodos, instrumentos y modelos capaces de hacer visible lo que antes permanecía oculto.
El catedrático también aludió a la otra cara de esos avances, «la sombra de la luz», para introducir los riesgos asociados a las radiaciones ionizantes y, en particular, a la exposición natural al radón. «Mientras queden misterios en el cuerpo humano, la Física y la Medicina seguirán convergiendo para iluminar lo invisible», afirmó.
Un gas desconocido con implicaciones sanitarias, laborales y constructivas
El catedrático emérito de Física de la Universidad de Cantabria, el profesor Luis Santiago Quindós Poncela, abordó en su intervención ‘El radón, ese desconocido’ las características de este gas radiactivo de origen natural y la necesidad de conocer mejor su presencia cotidiana en viviendas y puestos de trabajo.
Quindós destacó que la sociedad debe familiarizarse con «las características de este gas radiactivo de origen natural y su presencia en viviendas y puestos de trabajo, con el que se convive todos los días con una mayor o menor concentración». Asimismo, incidió en la importancia de conocer la legislación existente, tanto en el ámbito laboral como en el de la construcción de viviendas y reformas, así como sus efectos en la salud, «especialmente el cáncer de pulmón que su respiración puede tener entre la población».
La jornada contó también con la intervención de la Dra. Isabel Urrutia Landa, neumóloga del Servicio de Neumología del Hospital Universitario Galdakao-Usansolo y presidenta de la Sección de Neumología de la ACMB/BMZA, quien abordó la relación entre radón y cáncer de pulmón, reforzando la dimensión sanitaria de un problema que requiere prevención, medición y actuación coordinada.
En este sentido, el gas radón está considerado la segunda causa de cáncer de pulmón después del tabaco. De hecho, el radón fue declarado carcinógeno humano por la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. en 1987 y por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) en 1988.
Su importancia es tal que España cuenta, a través del Ministerio de Sanidad, con un Plan Nacional contra el Radón y con legislación específica sobre el tema. En concreto, la aprobación de la Instrucción IS-47, de 9 de abril de 2025, del Consejo de Seguridad Nuclear, supuso un punto de inflexión. Esta instrucción establece el listado de términos municipales de actuación prioritaria contra el radón y fija directrices para la medición de radón en el aire interior de los centros de trabajo situados en dichos municipios.
El papel de los físicos: medir, interpretar y orientar decisiones
Uno de los mensajes centrales del encuentro fue la importancia del papel de los físicos y físicas en la gestión del radón. La medición de este gas no se limita a colocar un detector: exige saber dónde medir, durante cuánto tiempo, en qué condiciones, cómo interpretar los resultados y qué actuaciones aplicar cuando se superan los niveles de referencia.
En este sentido, desde el Colegio Oficial de Físicos, la Dra. María Victoria Albizu Echeverria, delegada del Colegio para Euskadi, Navarra y La Rioja, recordó en la introducción hecha con el Dr. Garaizar, que la gestión del radón requiere conocimiento en protección radiológica, instrumentación, dosimetría, trazabilidad, incertidumbre de medida y calidad de los datos. Los profesionales de la física aportan, por tanto, una visión esencial para transformar los resultados de medición en decisiones útiles para viviendas, centros de trabajo, administraciones, empresas y ciudadanía.
Desde el COFIS se subrayó que el radón es un riesgo ambiental, laboral y sanitario que debe abordarse con criterios científicos y profesionales. «Frente a un riesgo invisible, la respuesta no puede ser invisible: debe medirse, debe interpretarse y debe remediarse cuando sea necesario», se destacó durante la jornada.
Registro de Expertos en Gas Radón
La jornada sirvió también para poner de relieve el Registro de Expertos en Gas Radón, puesto en marcha por el Colegio Oficial de Físicos en septiembre de 2025 con el objetivo de visibilizar perfiles cualificados y facilitar que instituciones, empresas y ciudadanía puedan identificar profesionales con competencia técnica en este ámbito.
Este registro responde a una necesidad creciente: garantizar que la medición, la interpretación de resultados y la propuesta de medidas de mitigación y remediación se realicen con metodología, formación, criterio técnico y conocimiento normativo. Su creación se enmarca en la línea de trabajo impulsada por el COFIS desde 2023, cuando constituyó su Comisión del Radón para promover la divulgación, la formación y el apoyo técnico frente a este riesgo.
La jornada celebrada en Bilbao se enmarcó además en un contexto normativo de especial relevancia tras la aprobación de la citada Instrucción IS-47 del Consejo de Seguridad Nuclear, que estableció el listado de municipios de actuación prioritaria contra el radón y fijó directrices para medir su presencia en el aire interior de centros de trabajo situados en dichos municipios.
La II Jornada Científica Divulgativa sobre el Gas Radón se enmarcó en una serie de conferencias que lleva realizando el Colegio Oficial de Físicos y que ha recalado anteriormente en ciudades como Madrid y Barcelona. La actividad contó con la colaboración del Colegio de Médicos de Bizkaia, la Asociación Vasca de Periodistas y el Colegio Vasco de Periodistas.
