La farmacéutica Boehringer Ingelheim, con el aval de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) y de la mano de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, ha organizado un taller en el que han participado cerca de cuarenta gestores sanitarios de País Vasco para aunar esfuerzos en la mejora a la atención de la insuficiencia cardiaca. La insuficiencia cardiaca (IC) es una de las enfermedades crónicas con mayor impacto sanitario y económico a nivel global. En España, se detectan al año 2,78 casos nuevos por cada 1.000 habitantes. En el País Vasco, alrededor de 6.155 personas son diagnosticadas de esta enfermedad anualmente.
La insuficiencia cardiaca pertenece al grupo de enfermedades cardiovasculares y ésta impide que el corazón tenga capacidad suficiente para bombear la sangre y, por lo tanto, de hacer llegar suficiente oxígeno y nutrientes al resto de los órganos, pudiendo generar dificultad para respirar o fatiga, entre otros síntomas. Representa entre el 3-5% de los ingresos hospitalarios y se sitúa como la primera causa de hospitalización en mayores de 65 años.
Tal como indica el Presidente de la sección de Cardiología de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, el Dr. Alain Laskibar, “la IC es un problema de salud pública de primer orden, que requiere de una gestión adecuada si queremos conseguir buenos resultados en términos de salud y eficiencia”.
Conscientes de la necesidad de buscar nuevas fórmulas para la asistencia a la IC, esta iniciativa organizada por Boehringer Ingelheim junto a la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao y, que cuenta con el aval de SEDISA, busca mejorar los procesos de atención y gestión de esta patología.
El punto de partida es el informe creado por un grupo multidisciplinar de expertos que ha definido las características que debe tener un modelo óptimo de gestión de la IC, así como retos y áreas de mejoras de los procesos actuales. Y este trabajo ha dado lugar al programa ‘Modelos Asistenciales de atención al paciente con IC’ (MAIC).
“La atención a los pacientes con IC continúa siendo un importante desafío para los sistemas sanitarios, tanto por el impacto en la calidad de vida de las personas que la padecen, como en términos asistenciales. Además, el consumo de recursos sanitarios atribuible a esta enfermedad es ingente. En España, supone el 2,5 % del coste sanitario total”, explica el Dr. Laskibar.
En concreto, esta iniciativa apostará por instaurar un modelo denominado “cadena de valor”. En él se definirán perfiles de pacientes susceptibles de padecer IC, detallando sus necesidades y posibles complicaciones, y se establecerán nuevos indicadores de medición de la patología. Igualmente, se impulsará la participación de los pacientes en su cuidado y se promoverá el uso de aplicaciones de salud digital. Por último, se trabajará en instaurar modelos de coordinación, colaboración e integración de servicios entre atención primaria y hospitalaria.
El primer paso del proyecto ha sido un taller impartido por el referente en gestión sanitaria, el Dr. Jordi Varela, organizado por la compañía farmacéutica, avalado por SEDISA y de la mano de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao. Este encuentro ha contado con la participación de cerca de cuarenta gestores sanitarios de País Vasco. Durante el encuentro, inaugurado por el Dr. Miguel Sánchez Fernández, Director de Planificación, Ordenación y Evaluación Sanitarias del Departamento de Salud del Gobierno Vasco, los asistentes han compartido experiencias y buenas prácticas asistenciales capaces de mejorar la atención a la IC en Euskadi.