Académicos de Honor junto al presidente

La Academia de Ciencias Médica de Bilbao (ACMB) ha celebrado en la Sociedad Bilbaina su acto de entrega de insignias de oro a casi 60 académicos que han formado parte de la entidad durante 40 años. En esa misma cita, la Academia ha dado la bienvenida a la institución a casi un centenar de nuevos especialistas en diversas áreas de la salud y ha otorgado su medalla de plata a los nuevos presidentes de las secciones sanitarias que la conforman. La entidad cuenta con 60 secciones sanitarias que se centran en diversas áreas de las ciencias de la salud. En esta ocasión, el acto se ha restringido a los homenajeados y no ha contado con invitados.

La cita ha contado con la presencia de Ricardo Franco Vicario, presidente de la ACMB, junto a varios miembros de su Junta de Gobierno; Flavia Marina Erazo, presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Bizkaia; Isabel Tejada, presidenta del Colegio Oficial de Biólogos de Euskadi y vicepresidenta de la Academia; Agurtzane Meruelo, presidenta del Colegio de Dentistas de Bizkaia; Álvaro Mateos Amann, presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Bizkaia y Milagros López de Ocáriz, presidenta del Consejo de Farmacéuticos del País Vasco.

Gorka Pérez-Yarza, secretario general de la Academia y Agurtzane Ortiz han presentado la cita y recibido a los nuevos académicos. A continuación, Alberto Martínez, presidente de la sección de Anestesia y Reanimación de la ACMB y vocal coordinador de secciones de la Junta de Gobierno, ha dedicado unas palabras a los nuevos presidentes de sección.

En esta ocasión, los académicos que encabezarán varias de las áreas de la institución de Bilbao y que han recibido la insignia de plata han sido: Paloma Liendo (Sección de Análisis Clínicos), Alain Laskibar (Cardiología), Gontzal Tamayo (Emergencias, medicina interna y politraumatismos), Yolanda García (Endocrinología), Agurtzane Ortiz (Euskera y plurilingüismo), Naiara Fernández (Geriatría), María Luisa Arteagoitia (Gestión y calidad asistencial), Iñigo Arroyo (Jóvenes – MIR), Isabel Urrutia (Neumología), Silvia Taramundi (Neurofisiología), Nerea Martínez (Oftalmología), Arantza Ibargutzi (Otorrinolaringología), José Luis Neyro (Relaciones con Hispanoamérica), José Gregorio Pereira (Urología) y Fernando Loidi (Valoración del daño corporal).

Nuevos presidentes de sección

El dúo cómico Bocabeats ha actuado a continuación y, tras la pausa cómica, se ha procedido a la entrega de las insignias de oro. El presidente de la Academia Ricardo Franco Vicario ha sido el encargado de cerrar el acto. Así, en un primer momento, ha afirmado: “Muchas gracias a todos los asistentes. Si hoy están aquí es porque no podían faltar. Estamos reunidos en la familia que conforma la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao. Una entidad que durante más de 125 años ha dedicado todos sus esfuerzos a dar voz y reivindicar a todas las ciencias de la salud y profesionales que representa”. El presidente de la Academia también ha recordado a todas las personas que se han visto afectadas por la pandemia de la COVID-19.

Además, ha dedicado unas palabras a los académicos veteranos y nuevas incorporaciones de la entidad. A los primeros, Franco Vicario les ha trasladado su agradecimiento y les ha transmitido que, con su labor, “han dejado una huella imborrable en la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, que continuará reivindicando su trabajo y representándoles mientras exista”. Respecto a los nuevos presidentes de sección, Franco Vicario ha indicado: “No me cabe ninguna duda de que estarán a la altura y harán un gran trabajo. Mi más sincera enhorabuena por este más que merecido nombramiento. Contamos con ustedes”.

Por último, el presidente también ha querido dar la bienvenida a los nuevos integrantes que se incorporan a la ACMB. A todos ellos, les ha trasladado que, desde la Academia, se encuentran “impacientes por contar con sus nuevas aportaciones e ideas”.

Académicos de oro

Los académicos que han sido galardonados con la insignia de oro han sido: Valentín Achotegui, Federico Aguirre, Luis Alciturri, Francisco Javier Aldape, Pedro Álvarez, Pedro Luis Ayerbe, Irene Badia, Ángel Barturen, José M.ª Beltrán de Heredia, Andrés Bodegas, Santiago Buron, Alfonso Cenicacelaya, Eugenio Domínguez, M.ª Victoria Egurbide, Pilar Elorriaga, Begoña Escuza, Teresa de la Fuente, José Julio Fuentes, Gines Galdon, María José García, Carlos Gaviria, Lourdes Hernández, Gabriel M.ª Inclán, Juan Irigoyen, José Luís Isasi, Guruzne Kareaga, Alberto López de Ocariz y Alzola, Laureano Lorente, Ander Mezo Fernández, Adolfo Momoitio, Florencio Moneo, Fernando Múgica, José Luis Neyro, M.ª Itziar Olabarría, Guillermo Olaizola, Rafael Olalde, M.ª Josune Onaindia, Pedro J. Orue, Natividad Peña, José Ignacio Redondo, M.ª Mercedes Regulez, Enrique Rodríguez, José Antonio Romillo San Martin, Pedro T. Sagazola Orueta, Miguel Segurado Domínguez, Jesús M.ª Terrones, J. Ignacio Trincado, Lourdes Unzueta, José Antonio Vicandi, Amaya Villanueva, M.ª Jerusalén Yarnoz y Rafael Zalacaín.

Nuevas incorporaciones

Las últimas incorporaciones a la Academia han sido: Mireya López Gilete, Ania López De Eguinoa Salvador, Milagros López de Ocariz López de Munain, Laura Lozano Ortiz, Silvia Marce Erazo, María Jesús Maroño Boedo, Laura Márquez Mosteiro, Arturo Martínez Alfaro, Yago Martínez Galarraga, Alberto Martínez Quiñones, Nerea Martínez Alday, Rosa M.ª Melero, Ekaitz Mitxelena Luloaga, Jorge Alberto Mora Christian, Marian Municio Martin, Jon Olano Bringas, Alicia Olarte García, Enrique Ornilla Arrola, Iñigo Oyarzun Irazu, Rosalía Peralta Barcala, Covadonga Peralta Álvarez, José Gregorio Pereira Arias, Darío Pérez García, Tomas Pérez Concha, Cristina Pérez De La Fuente, Ander Portugal Martínez, Francisco José Robles-Elías, Iñigo Sacristán Hormaza, Ángel San Miguel Hernández, Mikel Sánchez Fernández, Clara Sánchez Velasco, Gorka Sánchez Doistua, Rosa Sarabia Pérez, Paula Segura De Cea, Gonzalo Tamayo Medel, Paula Terrado Blanco, Francisco Valcárcel Martín, Andoni Vázquez Macarro, Sara María Verdugo Muñoz y Amparo Villasante Morán.

Nuevos académicos

Miren Basaras

El Consejo General de Colegios Oficiales de Biólogos y la Conferencia Española de Decanos de Biología han destacado la labor realizada por la investigadora de la UPV/EHU, académica y colegiada del Colegio Oficial de Biólogos de Euskadi (COBE) Miren Basaras durante toda la pandemia COVID-19. Ambas entidades celebrarán en la Universidad Complutense, un “acto de reconocimiento a los profesionales de la Biología en el ámbito sanitario durante la pandemia COVID-19”, en el que harán entrega de los galardones.

Como ambas entidades subrayan en su declaración, “la corporación que representa a quienes los forma académicamente, la Conferencia Española de Decanos de Biología, y la que los representa profesionalmente, el Consejo General de Colegios Oficiales de Biólogos, desean hacer público y notorio el esfuerzo realizado por estos abnegados profesionales de la biología durante la pandemia COVID-19 mediante un acto público de reconocimiento que hará someramente visible la importancia de sus contribuciones en la lucha contra la enfermedad y su propagación”.

La iniciativa ha establecido tres galardones, de los cuales la investigadora Miren Basaras ha recibido el ‘Reconocimiento a los avances en Sanidad mediante la colaboración multidisciplinar durante la pandemia COVID-19’.

“Es muy gratificante ser reconocida por el trabajo realizado”, reconoce Basaras. “La colaboración multidisciplinar -añade- siempre es imprescindible para que la ciencia avance y esta pandemia nos lo ha recordado día a día. El esfuerzo en la divulgación de la ciencia es una labor que debemos realizar por parte de cada uno de nosotras y nosotros con el fin de acercar el conocimiento a la sociedad”.

La microbióloga agradecía, así mismo, “a la Conferencia Española de Decanos de Biología, al Consejo General de Colegios Oficiales de Biólogos y a mi universidad por la confianza depositada en mi persona”.

Una referente en la lucha contra la COVID-19

Basaras es miembro del Departamento de Inmunología, Microbiología y Parasitología y profesora de la Facultad de Medicina y Enfermería de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU).​ En septiembre de 2020 asumió la dirección del Comité de Vigilancia COVID-19, organismo de la UPV/EHU encargado de los efectos que el coronavirus pueda ocasionar en los campus de la UPV/EHU.

Durante la pandemia, Miren Basaras se ha convertido en uno de los referentes en la lucha contra la pandemia COVID-19; tanto por su investigación, como por su labor didáctica en los medios de comunicación y su labor de voluntariado en diferentes tareas como los programas de cribado del virus.

Jesús María Fernández, Niaria Fernández y Mercedes Varona

El ictus es la primera causa de muerte en mujeres en España y la segunda causa de muerte en la población general. Sin embargo, el 80% de los ictus son evitables, según el informe “Prevención del ictus y control de la anticoagulación en el País Vasco” elaborado por la consultora Hiris y un grupo de expertos en colaboración con Bristol Myers Squibb-Pfizer, que ha sido presentado hoy en la Sociedad Bilbaina organizado por la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao (ACMB). Durante la sesión se ha debatido acerca del actual abordaje del ictus en el País Vasco así como de las potenciales mejoras en cuanto a la prevención del ictus y control de los pacientes anticoagulados en el País Vasco.

En la jornada ha participado Naiara Fernández, Geriatra, Directora Asistencial de IMQ Igurco y Presidenta de la Sección de Geriatría de la ACMB, que ha presentado la prevalencia e impacto sanitario, social y económico del ictus en el País Vasco, así como la situación de los pacientes con Fibrilación Auricular en esta Comunidad Autónoma. Mercedes Varona, Médico y Jefa del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario Basurto, que ha descrito las recomendaciones de las Guías de Práctica Clínica de las Sociedades Científicas españolas y europeas y las brechas actuales entre esas recomendaciones y su aplicación en el País Vasco. Y por último, Jesús María Fernández, Director de Hiris y Ex Viceconsejero de Sanidad del Gobierno Vasco, que ha compartido las recomendaciones recogidas en el informe para mejorar la prevención del ictus y mejorar el control de los pacientes anticoagulados en el País Vasco.

El ictus en Euskadi

El ictus es una de las principales causas de muerte en España y en el País Vasco. Cada año se producen más de 3.000 nuevos ictus en el País Vasco, 20% de ellos secundarios a Fibrilación Auricular (FA). Además, incluso sobreviviendo, dos de cada tres personas presentan secuelas, en muchos casos discapacitantes. Las personas que han padecido un ictus refieren un deterioro muy importante de su calidad de vida, incluso para tareas de la vida cotidiana.

La FA y sus complicaciones potencialmente prevenibles tienen alto impacto, no solo sobre la salud de la población, sino también sobre los costes sanitarios. Hay constancia de un aumento del uso de recursos sanitarios costosos por parte de este tipo de pacientes. Sobre todo, ligados a consultas de Atención Primaria y médicos hospitalarios, así como visitas a urgencias y hospitalizaciones. Todo ello, suma un total de 93,6 millones de coste anual en el País Vasco.

Para la  Dra. Naiara Fernández “dado el impacto del ictus en términos de mortalidad, dependencia funcional y calidad de vida percibida por el paciente, debemos garantizar el tratamiento preventivo más eficaz para un primer episodio, o su recurrencia en caso de haber presentado ya un evento isquémico. Uno de cada 5 accidentes cerebrovasculares son de origen cardioembólico, por lo que, en caso de Fibrilación Auricular No Valvular (FANV), instaurar un tratamiento anticoagulante adecuado a la situación clínica (enfermedad renal, determinación del riesgo de sangrado…), funcional (limitaciones para salir de domicilio, existencia de fragilidad y caídas…), cognitiva (limitaciones para el cumplimiento terapéutico o riesgo de errores de dosificación…) y social, (acceso a controles de anticoagulación, ayuda domiciliaria…) puede evitar el evento cerebrovascular, y por ende prolongar la supervivencia, así como los años de vida libres de dependencia ”.

Recomendaciones de Práctica Clínica en Anticoagulación

Los anticoagulantes orales conocidos como antagonistas de la vitamina K (AVK) han sido durante décadas el único tratamiento con seguridad reconocida en pacientes con FA. Sin embargo, su efecto es inestable y requieren una monitorización estricta del tiempo de coagulación, medido por el INR, ya que si el INR es menor al recomendado aumenta el riesgo de ictus, y si es mayor aumenta el riesgo de hemorragia mayor. Un dato alarmante en España es que se estima que entre el 45% y el 55% de los pacientes anticoagulados con AVK no logran un buen control de la anticoagulación.

Desde 2011 se dispone, además, de una nueva clase de medicamentos, conocidos como anticoagulantes orales de acción directa (ACODs), que se presentan como una oportunidad frente a las limitaciones de los AVK. A diferencia de los AVK, este grupo de fármacos tienen un efecto anticoagulante estable y son más sencillos de controlar ya que no requieren de los controles analíticos continuos que sí necesitan los AVK. Además, tienen menor riesgo de homorragias intracraneales y menor riesgo de interacciones con medicamentos y alimentos que con AVK.

Las Sociedades Científicas españolas se han pronunciado a favor de utilizar los ACODs como primera línea para la anticoagulación oral, tal como recomiendan los últimos informes de agencias de evaluación de tecnologías sanitarias en Europa. Además, se recomienda cambiar de AVK a ACODs cuando el paciente no logra el Tiempo en Rango Terapéutico (TRT) deseado, un indicador del tiempo que el paciente anticoagulado pasa con un INR deseado.

Según la Dra. Mercedes Varona “la anticoagulación salva vidas en pacientes con fibrilación auricular y es el tratamiento fundamental en cualquier ámbito asistencial y por supuesto en Urgencias; los anticoagulantes de acción directa son más efectivos y seguros, mejores en cuanto a la logística de la prescripción y evidentemente reducen la mortalidad”.

Situación de la anticoagulación en el País Vasco y oportunidades para la prevención

Sin embargo, la prevención del ictus en el País Vasco no es acorde a las Guías de Práctica Clínica (GPC) lo que se traduce en un inadecuado tratamiento anticoagulante (TAO). Según un estudio de 2019 realizado por la Sociedad Española de Cardiología, más del 40% de los pacientes están mal controlados con AVK en el País Vasco. En el supuesto de adecuar el TAO a las recomendaciones de las GPC, en el País Vasco se podrían evitar 330 ictus o hemorragias mayores, lo que a su vez permitiría ahorrar 4,7 millones de euros en la población con Fibrilación Auricular No Valvular (FANV).

El País Vasco refleja una situación instaurada en España ya que el uso de ACODs va muy por detrás de la mayoría de países europeos, pese a los buenos resultados económicos y sobre la salud de los pacientes.

Para poder mejorar la situación de estos pacientes, el informe recoge una serie de recomendaciones de buenas prácticas en la prevención de ictus en FANV: flexibilizar el inicio de TAO con ACODs en pacientes con alto riesgo de ictus y/o hemorragia mayor y/o con bajas posibilidades de lograr un adecuado control con AVK, reducir a 3 meses el plazo para cambiar de AVK a ACODs en pacientes con mal control con AVK, elevar el TRT objetivo al 70%, establecer un sistema de alerta al médico para identificar tempranamente los pacientes mal anticoagulados, simplificar el visado de inspección: pasar a un visado automático con revisión posterior, y crear un Observatorio de resultados en pacientes anticoagulados.

Jesús María Fernández, Director de Hiris y Ex Viceconsejero de Sanidad del Gobierno Vasco, valora “Durante la pandemia de coronavirus muchos pacientes anticoagulados tuvieron dificultades para acudir a realizar sus controles periódicos, por eso en la mayoría de CCAA se flexibilizaron los criterios para facilitar el uso de los medicamentos de acción directa. Lamentablemente después de la pandemia esta flexibilización se está revirtiendo. Los Servicios de Salud tienen ahora la oportunidad de cambiar algunas cosas que no se hacían bien antes de la pandemia, y una de ellas es revisar los criterios para facilitar el uso de tratamientos que están avalados científicamente, son más seguros, eficaces y pueden ahorrar mucho sufrimiento a las personas en forma de ictus y sus secuelas”.

Colaboradores del informe

Además de los asistentes al evento, el informe ha contado con la contribución de Ander Larrazabal, Médico de Atención Primaria en OSI Bilbao-Basurto (Osakidetza) y ExDirector Gerente en Comarca Eskerraldea Enkarterri (Osakidetza) y Hospital de Laredo (Servicio Cántabro de Salud), Arantza Pérez Rodrigo, Médico de Atención Primaria de la Residencia Municipal de Basauri y ExPresidenta de la Sección de Geriatría de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, Félix González, Servicio de Neurología y miembro de la Unidad de Ictus del Hospital Universitario Donostia, Julio Agredano, Presidente de la Fundación Freno al Ictus, Óscar García Regata, Médico en el Servicio de Medicina Interna del Hospital Araba, Santiago Rabanal, ExDirector Gerente de OSI Eskerraldea – Hospital Cruces, y Sonia Velasco del Castillo, Médico en el Servicio de Cardiología del Hospital Galdakao y Presidenta de la Sociedad Vasco Navarra de Cardiología.

Las caries en los dientes de leche están aumentando en Euskadi entre los niños pequeños que no cuentan con cobertura en los Programas de Atención Dental Infantil (PADI). De hecho, según el informe anual PADI 2020, en la última década los niños de siete años que presentan esta enfermedad han aumentado un 10%. Ante esta situación, Andrea Poza, odontopediatra y profesora de Odontología Preventiva y Odontopediatría en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), indica que “este dato es preocupante y merece una reflexión. Se ha demostrado que las personas que ya se han enfrentado a este problema son mucho más propensas a presentarlo en el futuro”.

La sección de Odontología de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao (ACMB) organiza este viernes, 12 de noviembre, la jornada ‘Un niño ¿ahora qué? Actualización de conceptos de odontopediatría’, que ha contado con la participación de Nerea González Unibaso, odontopediatra experta en ortopedia dentofacial y la ya mencionada Andrea Poza Pascual.

El programa PADI

“La puesta en marcha del programa PADI -que cubre los tratamientos bucodentales a los menores entre los siete y los 15 años- y la política de fluoración de aguas ha permitido que Euskadi presente uno de los mejores índices de salud dental infantil de su entorno”, ha explicado Nerea González. Sin embargo, tal y como comentan la especialista, “todavía queda trabajo por hacer, como demuestra el aumento de caries entre los niños menores de siete años”. La prevención de posibles patologías es de gran importancia. De hecho, según los datos de la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP), la primera visita al odontopediatra debería realizarse, como muy tarde, antes de que los niños cumplan un año.

Apuesta por la prevención

Las investigaciones sobre las patologías bucodentales han demostrado que estas enfermedades se pueden prevenir en gran medida y esta situación, tal y como comenta Andrea Poza Pascual, “obliga a los dentistas a trabajar de forma diferente. Ya no se pueden centrar exclusivamente en curar las patologías que hayan podido desarrollar los pacientes. Deben promover e impulsar buenos hábitos para fomentar un desarrollo dental y oral sano. El objetivo es que los odontólogos trabajen en situaciones de salud y no solo de enfermedad”.

“La odontopediatría preventiva y de mínima intervención aplica a la perfección estos principios. No solo mejora la salud dental del niño que recibe este tipo de tratamiento, sino que, además, emplea procedimientos sencillos que, en el caso de los más pequeños de la casa, se traducen en visitas al dentista más relajadas, fáciles y divertidas que hacen posibles futuras generaciones libes de caries y de odontofobia”, indica Nerea González.

ictus-academia

Alain Luna, Naiara Fernández, Pedro Tejada y Alejandro Carrasco

El ictus es uno de los principales problemas de salud a los que se enfrenta la sociedad en la actualidad por su gran prevalencia e incidencia. De hecho, Juan José Zarranz -catedrático emérito del departamento de Neurociencias de la Universidad del País Vasco y presidente de la sección de Neurología de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao (ACMB)- ha explicado que “el ictus cerebral es el proceso médico que más estancias hospitalarias, invalidez y mortalidad causa”. Además, la incidencia de esta enfermedad aumenta cada año y se estima que para el 2035 el número total de accidentes cerebrovasculares se incremente un 35% en Europa.

La ACMB ha reunido a varios especialistas en una jornada que ha ahondado en las características y particularidades de esta patología. Así, esta cita, que ha sido organizada e impulsada por las secciones de Neurología y Geriatría de la Academia, ha contado con la participación de Covadonga Fernández-Maiztegi, neuróloga en el Hospital Universitario Cruces (HU Cruces), Alain Luna, neurólogo en la Unidad de Ictus del Servicio de Neurología del HU Cruces, Alejandro Carrasco, jefe de la sección de Neurocirugía del HU Cruces, Pedro Tejada, médico rehabilitador en la Unidad de Daño Cerebral del Hospital de Górliz, Naiara Fernández, directora asistencial de IMQ Igurco y presidenta de la sección de Neurología de la ACMB y el ya mencionado Juan José Zarranz.

Impacto de la enfermedad

El ictus es la primera causa de discapacidad adquirida en la población adulta y la segunda de deterioro cognitivo tras la enfermedad de Alzheimer. “Este accidente cerebrovascular genera una amplia y variable combinación de problemas físicos, cognitivos, emocionales, conductuales y dificultades funcionales que conllevan una reducción en el grado de participación, integración y calidad de vida de las personas afectadas y su entorno más cercano”, ha explicado Tejada.

En la actualidad, gracias al avance en los tratamientos y la atención sanitaria, más personas sobreviven a los accidentes cerebrovasculares y, tal y como ha explicado el médico rehabilitador en el Hospital de Górliz, “conviven con las difidencias secundarias de los mismos”. Los últimos estudios muestran que más del 30% de los supervivientes de este tipo de accidentes presentan en mayor o menor medida algún grado de discapacidad y precisan de un tratamiento rehabilitador.

“La neurorrehabilitación tienen como objetivo fundamental minimizar la morbilidad de las personas con ictus permitiéndoles alcanzar y mantener el mayor grado de funcionamiento físico, sensorial, intelectual, psicológico y social posible”, ha explicado Pedro Tejada, quien, además, ha añadido que “un tratamiento individualizado, protocolizado y con objetivos claros para cada paciente suele asociarse con una menor mortalidad y mejora en la capacidad funcional”.

Por último, el especialista en rehabilitación ha advertido de la importancia de que “tanto el paciente como sus cuidadores o familiares sean una parte proactiva del proceso de recuperación y desarrollen una integración activa en sus tratamientos”.

Avances en el tratamiento

Ahora bien, frente a estos datos impactantes, los especialistas han explicado que el ictus se puede prevenir modificando los factores de riesgo vascular como el tabaquismo, el sedentarismo y la obesidad. Alain Luna también ha destacado que “los avances realizados en los últimos años en el tratamiento del ictus como las terapias intravenosas o la trombectomía mecánica han mejorado el pronóstico de los pacientes con ictus agudo al disminuir drásticamente las secuelas y la mortalidad durante las primeras semanas”.

Además, el neurólogo en el HU Cruces ha indicado que, de cara a los próximos años, “se espera que los avances científicos revolucionen el tratamiento de una enfermedad tan grave y prevalente como el ictus. Gracias a la ciencia y la concienciación de la población sobre el cuidado de la salud cada vez se podrá mejorar la vida de más gente”.

Las cuatro áreas de atención médico-sanitaria

“La atención médico-sanitaria del ictus se debe escalonar en cuatro grandes áreas. La prevención primaria de los factores predisponentes como la hipertensión arterial, la diabetes, el tabaquismo, etc. El diagnóstico y tratamiento urgente del ictus agudo mediante equipos multidisciplinares y unidades especializadas en guardia permanente. La prevención secundaria para evitar recurrencias con, por ejemplo, el uso adecuado de la anticoagulación, la cirugía cardiovascular, etc. Y, por último, la rehabilitación de los pacientes que hayan quedado con secuelas”, ha explicado Juan José Zarranz.

Además, el presidente de la sección de Neurología de la Academia ha afirmado que, “la Declaración de Helsinborg 2006, que desarrolló bajo el auspicio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) todos los aspectos del tratamiento y sintetizó el objetivo que se deseaba alcanzar para 2015, establecía que todos los pacientes de Europa con un ictus deberían tener acceso al cuidado continuo desde unidades especializadas, a la rehabilitación y a las medidas de prevención secundaria. Sin embargo, esta situación todavía es una utopía para millones de personas”.

Ictus hemorrágicos

Por su parte, Alejandro Carrasco, ha ahondado en los ictus hemorrágicos, de los cuales existen varias modalidades y constituyen alrededor de un 15 al 18% de todos los ictus. “Su irrupción en la vida de un paciente puede tener consecuencias devastadoras en forma de graves secuelas o, incluso, el fallecimiento del individuo. En este caso, los avances tecnológicos actuales todavía no permiten mejorar las consecuencias de este tipo de ictus debido al daño devastador que origina en el encéfalo. Por ello, la prevención es fundamental con el control estricto de la hipertensión arterial, abandono del tabaquismo y consumo de sustancias como la cocaína, etc.”, ha indicado el especialista.

Accidentes cerebrovasculares y geriatría

Naiara Fernández ha ahondado en su intervención en los accidentes cerebrovasculares en el ámbito de la geriatría. “Estos accidentes en las personas mayores, que pueden presentar un estado de salud previamente deprimido o alguna limitación funcional, conllevan una mayor severidad y, por ello, cuentan con una mayor prevalencia de secuelas clínicas (disfagia, desnutrición, etc.), funcionales (inmovilismo caídas, etc.) y de la esfera psicológica (depredación, demencia, etc.)”, ha explicado.

Ante este contexto, la presidenta de la sección de Geriatría de la Academia, ha indicado que “es necesario establecer recursos sanitarios y sociosanitarios que garanticen la cobertura de todas sus necesidades, desde la prestación de ayuda domiciliaria, hasta el ingreso en un centro sociosanitario, que se presten por un equipo multidisciplinar coordinado, preferiblemente, por un médico geriatra”.