Íñigo Etxebarria, Pilar Sorando, Agurtzane Ortiz, Naiara Fernández y José Luis Neyro

La Academia de Ciencias Médicas de Bilbao (ACMB/BMZA) y la Sociedad Iberoamericana de Osteología y Metabolismo Mineral (SIBOMM) acaban de celebrar en Bilbao una actividad formativa bajo el título ‘La fragilidad y la fractura como causas de pérdida de calidad de vida. Documento de consenso’. En la misma han intervenido la geriatra Naiara Fernández, el ginecólogo José Luis Neyro y el traumatólogo Íñigo Etxebarria. La actividad ha contado con la moderación de Agurtzane Ortiz, presidenta de la Academia.

La primera en intervenir fue la Dra. Naiara Fernández, especialista en Geriatría, presidenta de la sección Geriatría de la ACMB/BMZA y directora Asistencial del grupo sociosanitario IMQ Igurco, quien trató el abordaje de la fragilidad para garantizar la calidad de vida. Debido a una afonía repentina, su exposición fue verbalizada in situ por la geriatra Pilar Sorando, adjunta al servicio de Medicina Interna del Hospital Santa Marina de Bilbao y expresidenta de la Asociación Vasca de Geriatría y Gerontología (Zahartzaroa).

El contenido de la exposición de Naiara Fernández recordó a los presentes que la fragilidad es el síndrome biológico caracterizado por una disminución de la reserva funcional y resistencia a los estresores, debido al declive acumulado de múltiples sistemas fisiológicos, que originan una pérdida de la capacidad homeostática y vulnerabilidad a eventos adversos. «Es, por tanto, un estado previo a la dependencia funcional, pudiendo conducir a la instauración de discapacidad. Por ello, debe ser considerada como una oportunidad para coordinar una intervención que evite la dependencia futura».

Tal y como desgranó, para la identificación y diagnóstico de la fragilidad se cuenta con dos maneras de medirla.  «Por un lado, podemos identificar personas en riesgo o prefrágiles, centrándonos en aspectos relacionados con el rendimiento funcional, siendo una constante en las escalas de medición la velocidad de marcha, la aparición de fatiga muscular y la pérdida de peso no intencionada. La identificación precoz permite el inicio de un plan de intervención coordinada, que evite la instauración de dependencia».

Además, se han desarrollado otras herramientas de medición de fragilidad, más centradas en establecer la carga de acumulación de déficits: comorbilidad, dependencia para actividades de la vida diaria, o presencia de síndromes geriátricos, que tienen «un impacto directo en la supervivencia y la calidad de vida, permitiendo intervenir específicamente en ítems tales como la polifarmacia o la desnutrición, con el objetivo de revertir la condición de ‘frágil’».

En cuanto a las principales medidas para el abordaje de la geriatría, el contenido de la directora Asistencial de IMQ Igurco puso de relieve que las intervenciones que han mostrado una mayor eficacia son «el ejercicio físico multicomponente (fuerza y resistencia muscular, flexibilidad, equilibrio y aeróbico) y la intervención nutricional mediante una dieta rica en proteínas, siguiendo las recomendaciones del estudio PROT-age con una ingesta de 1,3 a 1,5 gramos de proteína por cada kilogramo de peso al día, además de la suplementación con calcio y vitamina D, sobre todo, en casos de sarcopenia (disminución de la masa y fuerza muscular) y osteosarcopenia (sarcopenia y baja densidad mineral ósea)».

Otras intervenciones eficaces, según el modelo ICOPE de atención integral a las personas mayores (OMS) para un envejecimiento saludable, «se centran en la intervención sobre síndromes geriátricos: reducción de polifarmacia, intervención en la mejoría de las esferas cognitiva y afectiva, y la integración de la personas mayores en la comunidad».

Documento de consenso sobre recomendaciones relacionadas con la prevención de fracturas por fragilidad

El Dr. José Luis Neyro, médico especialista en Obstetricia y Ginecología, presidente de la sección de Relaciones con Hispanoamérica de la ACMB/BMZA y presidente de la Sociedad Iberoamericana de Osteología y Metabolismo Mineral, expuso ante la audiencia, presencial y telemática, el ‘Documento de consenso sobre recomendaciones relacionadas con la prevención de fracturas por fragilidad’, firmado por 24 sociedades científicas de España, Dinamarca, Grecia y Portugal, y presentado el pasado 8 de marzo en la VII Reunión del Registro Nacional de Fracturas de Cadera. El experto invitó a su adhesión e incorporación a sociedades científicas de Iberoamérica interesadas en el metabolismo mineral, la fragilidad, la fractura osteoporótica y la calidad de vida de los pacientes afectados.

La primera de las principales recomendaciones de prevención de la fragilidad reflejadas en el documento de consenso es «el reconocimiento de la fragilidad, de la existencia de la fractura como un proceso global que entraña la enfermedad de base (la osteoporosis), de la que la fractura es la complicación principal. Tras una fractura por fragilidad, ningún paciente debiera salir de ningún centro sanitario sin el estudio completo de su enfermedad y sin el tratamiento integral».

Dicho tratamiento incluye «los necesarios hábitos de vida saludable, con una ingesta de calcio dietético suficiente, la rehabilitación que precise la fractura y, en su caso, el necesario ejercicio de fuerza para recuperar la musculatura de manera óptima en cada caso».

Además, otra recomendación puesta de relieve por el Dr. Neyro, en relación con el tratamiento farmacológico que precise cada paciente, consistió en que dicho tratamiento «se compone de tres elementos indispensables: suplementos de calcio (si no se llega con el de la dieta a los 1.200 mg diarios); suplementos de vitamina D en la forma medicamentosa que se decida; y el medicamento preciso para cada caso, sea antirresortivo u osteoformador si el paciente es de muy alto riesgo de fractura)».

El Dr. Neyro explicó durante su alocución la relación entre el metabolismo mineral, la fragilidad, la fractura osteoporótica y la calidad de vida de los pacientes afectados. «Sintéticamente, cuando el metabolismo mineral se altera, disminuye el calcio de los huesos y el paciente «pierde» (cantidad y calidad de) hueso a lo largo de los años, en un proceso silente pero fácilmente diagnosticable».

Este proceso da como resultado «la fragilidad del esqueleto global, hasta que un día se produce una fractura por fragilidad, cuyas secuelas suelen ser la inmediata limitación de la movilidad, la dependencia de terceras personas, el síndrome de dismovilidad y el dolor crónico, con la consecuente pérdida de calidad de vida».

El presidente de la Sociedad Iberoamericana de Osteología y Metabolismo Mineral recordó que los distintos tipos de fracturas osteoporóticas matan cuatro veces más mujeres que el cáncer de mama.

Repercusiones clínicas, sociales y económicas de las fracturas por fragilidad

El Dr. Íñigo Etxebarria, médico especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología y jefe de servicio de Traumatología del Hospital Alto Deba de Osakidetza, fue el último experto intervenir en la actividad formativa, con la ponencia ‘Repercusiones clínicas, sociales y económicas de las fracturas por fragilidad’.

Durante su charla, se refirió a las principales medidas que se pueden adoptar para el abordaje de las repercusiones clínicas, sociales y económicas de las fracturas por fragilidad. Así, destacó que la principal estrategia es la prevención. «Sabemos que el escenario de riesgo de fracturas cada vez es mayor, dado el progresivo envejecimiento de la población. La fractura se produce, en términos generales, por dos cuestiones: una caída (las fracturas generalmente se producen tras una caída) y un hueso más deteriorado por diversas circunstancias, pero que va empeorando según se van cumpliendo años».

El Dr. Etxebarria abogó por realizar un abordaje sobre dos cuestiones: «por un lado, intentar evitar las caídas y, por otro, reforzar la vulnerabilidad de los huesos». Las repercusiones de las fracturas en personas con fragilidad son «importantes tanto en el ámbito clínico (dolor, limitación funcional y otros), como social (grado variable de dependencia, etc.) y también económico, ya que el coste es considerable (una fractura de cadera supone un coste aproximado de entre 10.000 a 12.000 euros al sistema sanitario)», concluyó.

Los doctores Losada, Martín Zurimendi, Rodríguez, Aginagalde, Garaizar, Urrutia, Ortiz y Laskibar

La Biblioteca Bidebarrieta de Bilbao ha acogido la celebración de una jornada monográfica dedicada a analizar el ‘Impacto de la contaminación en la salud’. El evento, que concitó una nutrida asistencia, estuvo organizado por la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao y contó con la participación de destacados expertos en diversas áreas médicas relacionadas con el tema, con especialistas en Salud Pública, Microbiología, Cardiología, Neurología, Psiquiatría, Pediatría y Neumología.

La moderación de la jornada estuvo a cargo de la psiquiatra y profesora de Neurociencias en la Universidad del País Vasco, Agurtzane Ortiz, quien además ostenta la presidencia de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao (ACMB). En su introducción, aseveró que la contaminación tiene un «evidente impacto» en la salud humana. «La exposición a una gran variedad de contaminantes del aire, agua o suelo, incluso la contaminación térmica, vista como calentamiento global pueden causar diversos problemas de salud y enfermedades de distinta índole. La contaminación acústica, lumínica o visual incide quizá más sobre el sistema nervioso y psíquico. No parece raro, por tanto, tomar medidas para reducir la contaminación y proteger la salud pública».

El primero de los ponentes, Adrián Aguinagalde, médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, jefe de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica de Gipuzkoa, y miembro del grupo coordinador de la Sección de Salud Pública de la ACMB, puso de manifiesto que la población que reside en urbes populosas, con gran densidad circulatoria, o cerca de grandes empresas «tiene más factores de riesgo. Las personas que viven más cerca de las carreteras o de las instalaciones que emiten más partículas contaminantes tienen peor calidad de vida porque la contaminación no solo genera problemas de desarrollo, también cognitivos».

Entre los principales problemas de salud que tienen que ver con la contaminación, el experto citó los «problemas respiratorios, cardiovasculares, infartos, y neurovasculares como ictus», aludiendo también a otras enfermedades multifactoriales «como el cáncer».

Por su parte, Javier Garaizar, médico microbiólogo, referente de Medioambiente de Cruz Roja Bizkaia y miembro del grupo coordinador de la Sección Salud y Medioambiente de la ACMB, destacó que «la contaminación y otros fenómenos atmosféricos, como el cambio climático, están ya afectando nuestra salud a nivel multiorgánico. Todos sufriremos sus efectos, pero sobre todo, la población socialmente más vulnerable. Un diez por ciento de las familias de nuestro entorno sufre la denominada ‘pobreza energética’, con carencias importantes a nivel doméstico que repercuten directamente sobre su salud. Es nuestro deber proteger a esa población constituida fundamentalmente por mujeres con hijos pequeños y mujeres mayores, que se encuentran en esa situación límite».

En su alocución, Alain Laskibar, cardiólogo adjunto al Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Basurto y presidente de la Sección de Cardiología de la ACMB, manifestó que «los médicos en general y los cardiólogos en particular debemos concienciarnos de la importancia que tiene la contaminación y transmitirlo a nuestros pacientes».

José M.ª Losada, neurólogo adjunto al servicio de Neurología del Hospital Universitario Cruces y presidente de la Sección de Neurología de la ACMB comentó, durante su exposición, que desde hace unos años «se está conociendo que la exposición a la contaminación aumenta la frecuencia de varias enfermedades neurológicas como el ictus, el párkinson y el alzhéimer, en un grado que todavía está por caracterizar. Los mecanismos para que esto se produzca no están del todo determinados, pero incluyen la neuroinflamación y el aumento del estrés oxidativo que se consideran clave en la neurodegeneración».

Dentro de los contaminantes más estudiados como causa de enfermedades neurológicas el neurólogo aludió a sustancias químicas «como diferentes gases, metales pesados, pesticidas y herbicidas y también la contaminación lumínica y acústica».

Por el momento las medidas más eficaces para reducir los efectos de la contaminación sobre las enfermedades del sistema nervioso se centran «en la prevención y la reducción de la exposición».

El siguiente experto en intervenir fue José A. Martín Zurimendi, psiquiatra y presidente de la Sección de Psiquiatría de la ACMB. Tal y como afirmó, «aunque en Psiquiatría siempre se tiene en cuenta que la enfermedad se suele producir por una multiplicidad de causas, cada vez se está comprobando con mayor evidencia la relación de la contaminación ambiental con la depresión, la ansiedad y otros problemas de salud mental, que habitualmente se asocian también al mero hecho de enfermar».

Además de esta constatación sobre las consecuencias de la polución del aire, de los suelos , del fuego (por los incendios) y del agua, los cuatro elementos básicos, «existe otro tipo de contaminación, más etérea, una especie de quintaesencia más “social”, como el exceso de iluminación o de ruido, y el uso abusivo o inadecuado de pantallas y de las redes sociales, así como las consecuencias del cambio climático (calor, desastres naturales…), que producen un importante estrés, traumatismos emocionales, nuevos miedos y síntomas de salud mental».

El experto también incidió en la relación de la contaminación con «los sectores más desfavorecidos de la sociedad y con los grupos más vulnerables, como mayores o menores —cuyo sistema nervioso está en desarrollo hasta la juventud—, pudiendo generar secuelas como la incitación al suicidio, la alteración de las conductas alimentarias, dificultades en el desarrollo emocional y cognitivo, y aislamiento, cuando no sintomatología más severa».

En su alocución, Jesús Rodríguez, pediatra y presidente de la Sección de Pediatría de la ACMB, recordó que «somos naturaleza y somos relación. Contaminar es ensuciar lo puro. Y contamina el que utiliza la relación para ‘obtener beneficios’ sin sentir al otro, produciendo malestar». El pediatra incidió en que «las buenas relaciones, las que producen bienestar, son las que hacen crecer a las dos partes».

La última experta en intervenir en la mesa redonda fue Isabel Urrutia, neumóloga del servicio de Neumología del Hospital Universitario Galdakao-Usansolo, especialista de IMQ y presidenta de la Sección de Neumología de la ACMB.

Según explicó, la contaminación ambiental en las zonas urbanas es una mezcla compleja tanto de contaminantes producidos por el ser humano, como contaminantes procedentes de fuentes naturales. «Los contaminantes más comunes son las partículas llamadas PM (pequeñas partículas dispersas en la atmósfera y que se dividen generalmente según su diámetro aerodinámico en PM10 micrómetros y PM2,5 micrómetros), el dióxido de azufre (SO2), el dióxido de nitrógeno (NO2), el ozono (O3) y el monóxido de carbono (CO)».

La exposición a estos contaminantes se asocian con distintos problemas de salud. Estas partículas, principalmente, «se forman a partir de procesos industriales y relacionados con el tráfico, la combustión de carbón, la ganadería y la construcción de carreteras. Causan daños en la salud respiratoria dependiendo en parte de su depósito en la vía aérea. Según sea el tamaño de estas partículas, afectarán a diferentes partes del aparato respiratorio», aclaró la experta.

Las personas más vulnerables a la contaminación «son los niños, las personas mayores y las embarazadas». En cuanto a los efectos sobre la salud respiratoria, «se puede decir que afecta a todos los enfermos respiratorios, pero sobre todo, a los pacientes con asma o con la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Los pacientes crónicos que, normalmente, pueden llevar una vida diaria sin mucha afectación para su calidad de vida, en los días con niveles altos de contaminación precisan con más frecuencia una medicación de rescate, acuden más a los centros de salud e, incluso, pueden ingresar por problemas respiratorios».

La contaminación no solamente está implicada en las agudizaciones del asma y de la EPOC, sino que se ha visto «también que es un factor de riesgo, un determinante, para que debute el asma, especialmente en niños. La contaminación afecta a las mujeres embarazadas de tal manera que sus bebés tienen menor peso al nacer, menor función pulmonar y tienen mayor riesgo de asma».

La experta recordó que la contaminación «tiene un efecto carcinogénico, con lo cual, sobre todo en la exposición al radón, que es un contaminante de la corteza terrestre, implica tener un mayor factor de riesgo de tener cáncer de pulmón».

Otro aspecto que puso de relieve fue el de la contaminación del aire interior, «que generalmente se produce por combustión de calefacciones, el humo de leña y similares. Ésta es una parte de los contaminantes que se suele olvidar».

La Dra. Urrutia concluyó señalando que «la contaminación es un problema del que hemos de tener conciencia, como sanitarios, para poder instruir a las personas, pacientes o no, de cara a evitar los riesgos que aquélla produce».

Ignacio Goiria, Vicente Fernández, Ricardo Franco, Gotzone Sagardui, Álvaro Pérez, Fuensanta Icaza, Hno Mariano Bernabé y Agurtzane Ortiz

Ignacio Goiria, Vicente Fernández, Ricardo Franco, Gotzone Sagardui, Álvaro Pérez, Fuensanta Icaza, Hno Mariano Bernabé y Agurtzane Ortiz

La brillante trayectoria profesional en el campo clínico, docente e investigador durante cincuenta años del doctor Ricardo Franco Vicario, y la asistencia sanitaria ininterrumpida durante un siglo del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi han sido reconocidos en la decimoséptima edición de los premios Dr. José Carrasco – D. Máximo de Aguirre de 2024, que se ha celebrado este jueves, 14 de marzo, en la Sociedad Bilbaina.

Los premios Dr. José Carrasco – D. Máximo de Aguirre fueron instituidos de manera conjunta por la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao y la Sociedad Bilbaina, ambas entidades con más de 100 años de historia, para reconocer a las personas o instituciones que se han destacado de forma notable en su desempeño profesional o han realizado meritorios servicios para la sociedad. Los galardonados han sido decididos por acuerdo unánime de las juntas de gobierno de ambas entidades.

El acto, que fue conducido por la presidenta de la Academia, Agurtzane Ortiz, y el presidente de la Sociedad Bilbaina, Juan Goiria, contó, entre otros, con la presencia de Gotzone Sagardui, consejera de Salud del Gobierno Vasco; Nerea Urien, viceconsejera de Administración y Finanzas de este departamento; Vicente Reyes, subdelegado del Gobierno en Bizkaia; Mikel Sánchez, director de Planificación del departamento de Salud del Gobierno Vasco; Álvaro Pérez y Ana Collía, concejal de Salud y directora de Salud y Consumo del Ayuntamiento de Bilbao; José Antonio Barañano, director para la Promoción de la Autonomía Personal de la Diputación Foral de Bizkaia; Lourdes Zurbanobeaskoetxea, coordinadora del Plan para la Transición de los Cuidados de Larga Duración de Bizkaia; María Carrasco, decana de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Deusto; y Gorka Moreno y Guillermo Quindós, vicerrectores de la Universidad del País Vasco, entre otros.

También asistieron los representantes de los colegios profesionales de Médicos, Farmacéuticos, Psicólogos, Biólogos, Veterinarios, Dentistas, Enfermeros, Podólogos, Fisioterapeutas, Logopedas, Abogados e Ingenieros Industriales de Bizkaia, así como de entidades como el Igualatorio Médico Quirúrgico (IMQ), Mujer Siglo XXI, Basque Health Cluster, Asisa, Museo Vasco de la Medicina, Médicos del Mundo-Euskadi y la Sociedad Coral de Bilbao.

Con motivo de la entrega del galardón, Juan Ignacio Goiria, presidente de la Sociedad Bilbaina y expresidente de la Academia, declaró su «gran satisfacción», por ver reconocida púbicamente, «una vez más, el gran trabajo que durante cinco décadas ha desarrollado el Dr. Ricardo Franco, a través no sólo de su labor en el Hospital Universitario Basurto, sino también como docente e investigador para la Universidad del País Vasco, e igualmente al frente durante varios años de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao». También ha alabado la labor «callada pero constante, y siempre al servicio de la salud de las personas del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, una entidad que ha sabido cambiar y adaptarse a los tiempos, conforme se transformaban las necesidades asistenciales de la población de Bizkaia».

Por su parte, Agurtzane Ortiz, presidenta de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, en referencia al Dr. Franco Vicario, le calificó con afecto como «mi profesor, colega, amigo y predecesor», haciendo alusión posteriormente al Hospital San Juan de Dios de Santurtzi con la que ha tenido «el placer de colaborar estrechamente durante años en el tan importante y necesario campo de los cuidados paliativos».

Tras recibir el galardón, el Dr. Franco Vicario defendió que la relación médico-paciente, debe recapturar una dialéctica que considere la dignidad del paciente como lo más importante. «Todos los médicos somos especialistas en ética, pues cada paciente supone para el facultativo un desafío moral. La ética comienza con el reconocimiento del otro y, en ese reconocimiento se demanda una respuesta, de la que surge una responsabilidad, una capacidad de responder».

Asimismo, la tecnología, el cientificismo actual y la burocratización que ahora prevalece en la Medicina Clínica, «usurpa con frecuencia el carácter humano de la relación médico-paciente, al tiempo que el médico se convierte social y económicamente en un personaje secundario». Además, continuó señalando, el cuidado del paciente «supone reconocer y responder a la persona que sufre: no como paciente, no como cliente, no como consumidor, sino como alguien que apela a la humanidad del médico. Si alguien me preguntase cómo debe ser su médico, yo le respondería: “Tu médico debe ser como tu amigo; alguien al que puedas hablar con sinceridad, a quien estimes, en quien confíes y a quien respetes”».

Ricardo Franco Vicario dedicó el premio a su maestro, el Prof. Víctor Bustamante Murga, «que me mostró el camino y me enseñó a recorrerlo»; a los enfermos y alumnos, «que han sido motivación, meta y, frecuentemente, generadores de ese gran regalo que es la amistad»; a los compañeros médicos y profesionales de las Ciencias de la Salud, de la vida, «de quienes tanto he aprendido»; y a sus padres y a su familia nuclear, «que han sacrificado tantos sueños para ayudarme a vivir los míos».

A continuación, Vicente Fernández Zurita, director-gerente del Hospital San Juan de Dios de Santurtzi, recogió el premio acompañado por Fuensanta Icaza de la Sota, presidenta de la Fundación Benéfica Aguirre, y por el Hno. Mariano Bernabé Otero, superior de la Comunidad de Hermanos de San Juan de Dios del Hospital. Fernández Zurita recordó la labor de los miembros del patronato de la Fundación Benéfica Aguirre, los Hermanos de San Juan de Dios destinados a lo largo de cien años al Hospital y los cientos de profesionales y colaboradores que se han «esforzado durante décadas para poner su conocimiento y capacidad de trabajo al servicio de los pacientes, para seguir proporcionando a la población de Bizkaia unos servicios sanitarios y sociosanitarios acordes a las necesidades existentes, estando allí donde es necesario, de acuerdo con la Administración sanitaria y cumpliendo con nuestra vocación de servicio público».

El director-gerente del Hospital también agradeció ante el numeroso público presente «muy sinceramente», a las instituciones públicas, entidades privadas y ciudadanía en general, «su confianza y apoyo en la labor del Hospital. Estamos recibiendo mucho cariño de su parte en este arranque de nuestro año del centenario y eso resulta profundamente reconfortante. Para nosotros es una señal de que algo hemos hecho o estamos haciendo bien».

Por último, hizo patente ante los invitados el agradecimiento a su equipo directivo por su «cohesión, transparencia y coherencia, su sello de identidad».

Idoia Muñoz, Agurtzane Ortiz y Asier Albizu

Idoia Muñoz, Agurtzane Ortiz y Asier Albizu

La Academia de Ciencias Médicas de Bilbao (ACMB/BMZA) y el Basque Health Cluster (BHC) han rubricado en Bilbao un convenio de colaboración para el desarrollo de distintas actividades formativas y divulgativas en el ámbito de la promoción de la salud que organicen ambas entidades. En la firma del documento participaron Agurtzane Ortiz, presidenta de la ACMB/BMZA, y Asier Albizu, presidente del Basque Health Cluster, quien acudió acompañado por Idoia Muñoz, directora del BHC.

Tal y como destacó Agurtzane Ortiz, «desde la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao nos congratulamos por formar parte de una entidad que representa una importante función dentro del panorama de las ciencias de la salud en Euskadi. Es un nexo de unión entre entidades de distinta índole pero con un vínculo compartido: la promoción de la salud y el bienestar de la población. Por ello, la Academia como entidad referente en la generación y difusión de conocimiento científico multidisciplinar, puede y debe desempeñar un papel importante en la transmisión de dicho conocimiento a los actores implicados en el Basque Health Cluster y a la sociedad en conjunto».

Por su parte, Asier Albizu declaró que «desde el Basque Health Cluster (BHC) estamos muy contentos de materializar este acuerdo de colaboración entre ambas entidades, de cara a colaborar activamente en el fomento de la génesis de conocimiento científico y la organización de acciones conjuntas, a través de la dinamización de espacios de encuentro entre nuestras entidades socias».

La Academia de Ciencias Médicas de Bilbao fue fundada en 1895. Durante sus más de 125 años de historia ha desarrollado una importante labor sanitaria y social que articula a través de sus distintas secciones académicas. Desde el principio, se definió como una institución libre y pluridisciplinar compuesta por profesionales de la Medicina, Farmacia, Biología, Odontología y Veterinaria, creando su propio órgano de expresión la Gaceta Médica de Bilbao. Esta publicación es la revista científica oficial de la Academia y es la decana de las revistas biosanitarias de España. Desde 2012 se edita de manera digital y cuenta con su propio portal web, en el que se ofrece la revista de manera libre y gratuita. Su dirección en Internet es: www.gacetamedicabilbao.eus.

El Basque Health Cluster nació en octubre de 2010, formado por un grupo de emprendedores locales con intención de aunar fuerzas. Varios años después, el clúster es la asociación referente del sector de las biociencias y de la salud de Euskadi. Aglutina a entidades que desarrollan productos y servicios para mejorar la salud y la calidad de vida de las personas.

La misión de esta entidad se centra en contribuir al desarrollo, crecimiento e internacionalización de las empresas asociadas a través de la configuración de una propuesta de valor diferencial que impulse su mejora competitiva, promueva la cooperación dinámica entre los distintos agentes del ámbito de las biociencias y la salud en Euskadi y favorezca la interacción con otros sectores.

Entre sus ejes de actuación se pueden citar la innovación tecnológica, el crecimiento y dinamización sectorial, la propuesta de valor y visibilidad del clúster, la búsqueda de inversiones y financiación especializada, la internacionalización y la atracción y desarrollo de talento.

 

Agurtzane Ortiz, Norberto Mascaró, Arantza Fernández, Javier Goti y Marisa Arteagoitia -

Agurtzane Ortiz, Norberto Mascaró, Arantza Fernández, Javier Goti y Marisa Arteagoitia –

Así, los psiquiatras Javier Goti y Norberto Mascaró, expusieron respectivamente en la sede de las jornadas, la Sociedad Bilbaina, las ponencias ‘Conductas adictivas en adolescentes: nuevos retos y viejos paradigmas’ y ‘El grupo multifamiliar. Intervención con madres, padres, hijas e hijos’. Las dos conferencias de la jornada fueron moderadas por Arantza Fernández Rivas, vocal de la Junta Directiva de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao.

El primero en intervenir fue Javier Goti, especialista en Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia y coordinador de consultas externas del servicio de Psiquiatría y Psicología de IMQ Amsa. Según declaró, las conductas adictivas, tanto las vinculadas al uso de sustancias psicoactivas como las llamadas adicciones comportamentales (como por ejemplo el juego patológico o el trastorno por juego en internet) «comparten elementos en lo concerniente a los factores que las originan».

Así, «partiendo de rasgos de vulnerabilidad propios del individuo, y ante la exposición a factores ambientales (culturales, familiares, sociales…) que interaccionan entre sí a lo largo del desarrollo del niño y el adolescente, emergen situaciones que pueden derivar en conductas con potencial capacidad adictiva».

El especialista en Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia de IMQ Amsa expuso a los presentes que, «una vez consolidado como tal, cualquier comportamiento adictivo tiende a un curso evolutivo en el que la remisión espontánea sin apoyo terapéutico, aunque posible, es poco probable, en base a la perpetuación de patrones de pensamiento, conducta y reacciones emocionales típicos que, además, tienen bases neurobiológicas reconocibles».

La intervención terapéutica requiere «un esfuerzo multidisciplinar» y debe adecuarse «al momento evolutivo del sujeto, pues su capacidad de introspección respecto al problema será muy determinante en la respuesta a la intervención».

Los cambios en los aspectos socioculturales «condicionan la prevalencia e incidencia» de conductas con potencial de resultar adictivas, siendo la población adolescente «especialmente sensible a los riesgos psicosociales atribuibles a nuevos modelos de ocio o gratificación».

El experto acabó recalcando que «la prevención universal, en los ámbitos de intervención escolar, familiar o comunitaria sigue siendo una estrategia fundamental, dados los costes a nivel psicosocial que se derivan de estos procesos adictivos, una vez establecidos».

Grupos de psicoanálisis multifamiliar (GPMF)

El psiquiatra Norberto Mascaró, psicoanalista multifamiliar y presidente la Asociación de Psicoterapia Psicoanalítica de Pareja, Familia y Grupo Multifamiliar, presentó las características de los grupos de Psicoanálisis Multifamiliar, en este caso, aplicados a los niños y jóvenes.

Este es un recurso terapéutico que reúne a un número relevante de personas (entre diez y cien, por lo general). «Participan familias de distinto origen sociocultural y, en los grupos, se aborda la problemática de salud mental que los aqueja, Se incorporan como mínimo dos generaciones, generalmente, progenitores e hijos», puntualizó.

Este tipo de grupos los introdujo en España Norberto Mascaró en 1984 en el Centro de Salud Mental Uribe Costa y, desde allí se extendió por diferentes regiones de España, alcanzando también un desarrollo relevante en la red pública romana, «en donde la salud mental se rige por el llamado psicoanálisis multifamiliar», y desde allí se está extendiendo «a la mayor parte de Italia».

El experto valoró que es un procedimiento «eficaz y económico, ya que aborda la problemática relacional de muchas personas que sufren diversos cuadros de salud mental».

En los últimos años, la creación de grupos de Psicoanálisis Multifamiliar para tratar trastornos de salud mental ha experimentado «un aumento notable desde las pioneras experiencias del Prof. García Badaracco en Buenos Aires, en los años sesenta, hasta hoy, en países como España, Portugal y, en especial, Italia».

Este tipo de grupos ha demostrado «una alta eficacia» y «las investigaciones y conceptualizaciones han dado origen al psicoanálisis multifamiliar, que comprende una forma de entender y tratar los problemas psíquicos y relacionales», afirmó.

Sobre la Semana de Humanidades

La LI Semana de Humanidades está organizada por la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao (ACMB) con el patrocinio del Igualatorio Médico Quirúrgico (IMQ), así como con la colaboración del departamento de Salud del Gobierno Vasco, el Servicio Vasco de Salud-Osakidetza, la Facultad de Medicina y Enfermería de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU), la Universidad de Deusto, Mutualia y la Sociedad Bilbaina.